Son las 3 de la mañana. Miras el reloj y notas que el sueño se fue otra vez. Después de varias noches así, es normal preguntarse: ¿será que necesito tomar algo para dormir?
La respuesta corta es: los medicamentos para dormir pueden ayudar. Pero cuando hablamos de insomnio crónico, los medicamentos y la Terapia Cognitivo-Conductual para el Insomnio (TCC-I) no hacen exactamente lo mismo. La evidencia nos ayuda a entender por qué esa diferencia importa.
Una aclaración importante antes de continuar: soy psicoterapeuta, no médica ni profesional prescriptora. Mi trabajo se enfoca en el tratamiento del insomnio desde la TCC-I. La información sobre medicamentos que comparto aquí tiene fines educativos y está basada en estudios y guías clínicas. Las decisiones sobre iniciar, cambiar, reducir o suspender un medicamento deben conversarse con el profesional de salud que lo prescribe.
Entonces, ¿las pastillas para dormir funcionan?
Sí, pueden funcionar. Existen diferentes medicamentos para tratar el insomnio. Dependiendo del medicamento y de las necesidades de cada persona, pueden ayudar a conciliar el sueño, mantenerlo por más tiempo o ambas cosas.
Este no es un argumento en contra de los medicamentos. Cuando el insomnio se vuelve crónico, vale la pena hacernos otra pregunta: ¿qué está haciendo que el problema continúe?
Ahí es donde entra la TCC-I.
Lo que inició tu insomnio puede no ser lo que lo mantiene
El insomnio puede comenzar durante una época de estrés, ansiedad, trauma, enfermedad, dolor, cambios hormonales, duelo o algún cambio importante en la vida. Después de varias noches sin dormir bien, empezamos a adaptarnos. Quizás te acuestas más temprano para tener más tiempo para dormir, pasas más tiempo en la cama, intentas recuperar sueño por la mañana, miras el reloj durante la noche, cancelas planes porque no tienes energía o empiezas a preocuparte desde la tarde pensando: ¿y si hoy tampoco puedo dormir?
Estas respuestas tienen sentido porque estás intentando solucionar el problema, pero algunas pueden terminar manteniéndolo sin querer. Esto se explica a través del modelo de las 3P del insomnio: factores predisponentes, precipitantes y perpetuantes. Si quieres entender mejor cómo funciona este ciclo, puedes leer mi artículo ¿Por qué ocurre el insomnio? El modelo de las 3P.
La TCC-I se enfoca especialmente en modificar los factores que están manteniendo el problema en el presente.
¿Qué hace la TCC-I?
Primero, algo importante: la TCC-I no es simplemente higiene del sueño. No se trata solamente de evitar el café, apagar el celular temprano o crear una rutina relajante antes de acostarte.
La TCC-I es un tratamiento estructurado que puede incluir control de estímulos para volver a fortalecer la asociación entre la cama y el sueño; restricción o compresión del sueño para fortalecer la presión de sueño y consolidarlo; estrategias cognitivas para trabajar con la preocupación, el monitoreo y la presión alrededor del sueño; y educación e intervenciones conductuales basadas en cómo funciona el sueño.
La American Academy of Sleep Medicine (AASM) recomienda la TCC-I multicomponente para el tratamiento del insomnio crónico. También señala que la higiene del sueño, por sí sola, no debería utilizarse como único tratamiento.
¿Qué dicen los estudios sobre TCC-I vs. medicamentos?
Una revisión sistemática y metaanálisis en red publicada en 2024 analizó 13 estudios clínicos aleatorizados con 823 personas adultas con insomnio crónico. Los estudios evaluaron la remisión a largo plazo durante una mediana de 24 semanas, con seguimientos de 12 a 48 semanas.
Los resultados estimados fueron:
Medicamentos: 28% en remisión
TCC-I: 41% en remisión
Además, las probabilidades de alcanzar remisión a largo plazo fueron 1.82 veces mayores con TCC-I que con farmacoterapia. En otras palabras, en estos estudios, comenzar con TCC-I mostró una ventaja sobre comenzar con medicamentos cuando se evaluó la remisión del insomnio a largo plazo.
Eso no significa que los medicamentos no funcionen. Tampoco significa que el 41% sea una garantía para cualquier persona que haga TCC-I. Significa que, al analizar los resultados de varios estudios en conjunto, la TCC-I mostró mejores resultados de remisión a largo plazo que la farmacoterapia.
Esto coincide con las guías clínicas. Tanto la American Academy of Sleep Medicine como el American College of Physicians recomiendan TCC-I para el tratamiento del insomnio crónico.
La TCC-I no es el tratamiento que dejamos para cuando todo lo demás falla. Es un tratamiento de primera línea.
¿Y esos beneficios realmente duran?
Existe evidencia de que pueden mantenerse durante años. En un ensayo clínico con seguimiento a 10 años, las mejoras observadas después de TCC-I continuaban siendo evidentes una década después. Entre quienes participaron en el seguimiento, 66% ya no cumplía criterios diagnósticos de insomnio a los 10 años, comparado con 64% al año.
Algo aún más alentador es que la severidad del insomnio continuaba siendo considerablemente menor que antes del tratamiento. Aunque un solo estudio no puede predecir exactamente cómo responderá cada persona a la TCC-I, estos resultados muestran algo importante: las herramientas y los beneficios adquiridos durante la TCC-I tienen el potencial de mantenerse mucho después de terminar el tratamiento.
Ese es precisamente uno de los objetivos de la TCC-I. No estás trabajando solamente para dormir mejor ahora. Estás aprendiendo cómo funciona tu sueño, cómo responder después de una mala noche y cómo reconocer patrones que podrían empezar a alimentar nuevamente el insomnio. La meta es terminar el tratamiento con herramientas que puedas seguir utilizando durante los próximos años.
¿Puedo hacer TCC-I si tomo medicamentos para dormir?
Sí. Tomar medicamentos para dormir no impide participar en TCC-I. Y comenzar TCC-I tampoco significa que haya que suspender un medicamento.
Cualquier decisión sobre iniciar, cambiar, reducir o suspender un medicamento debe conversarse con el profesional de salud que lo prescribe. Dependiendo del medicamento y de las circunstancias de cada persona, puede ser necesario reducirlo gradualmente y con supervisión médica.
La TCC-I puede formar parte del tratamiento aunque actualmente utilices medicamentos para dormir.
Entonces, ¿TCC-I o medicamentos?
No tiene que ser una competencia entre terapia y medicamentos. Los medicamentos pueden ser apropiados y útiles para algunas personas.
Pero si llevas meses intentando solucionar el insomnio, quizás la pregunta ya no sea solamente:
“¿Qué puedo tomar para dormir?”
Tal vez también valga la pena preguntarte:
“¿Qué está haciendo que mi insomnio continúe?”
Esa es precisamente una de las preguntas que trabajamos en TCC-I.
Referencias
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Furukawa, Y., Sakata, M., Furukawa, T. A., Efthimiou, O., & Perlis, M. (2024). Initial treatment choices for long-term remission of chronic insomnia disorder in adults: A systematic review and network meta-analysis. Psychiatry and Clinical Neurosciences, 78(11), 646–653.
Jernelöv, S., Blom, K., Hentati Isacsson, N., Bjurner, P., Rosén, A., Kraepelien, M., Forsell, E., & Kaldo, V. (2022). Very long-term outcome of cognitive behavioral therapy for insomnia: One- and ten-year follow-up of a randomized controlled trial. Cognitive Behaviour Therapy, 51(1), 72–88.
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